Las enseñanzas que nos dejó Charlie Munger

La semana pasada falleció Charles Thomas Munger a los 99 años de edad, un inversor icónico, reconocido por su filosofía de inversión y por ser la mano derecha de Warren Buffett. Sus palabras sobre los mercados financieros, la psicología del inversor y la vida, han sido citadas y compartidas continuamente durante años.


Quién fue Charlie Munger?

Fue un empresario, inversor y filántropo estadounidense.​ 
Charlie comenzó su carrera enfocándose en la abogacía, estudiando en Harvard Law School y co-fundando su propia firma legal. Luego -de 1962 a 1975- gestionó su propia firma de inversión Wheeler, Munger & Co obteniendo retornos anualizados de 19.8%, mientras que el índice Dow Jones logró un 5% en el mismo periodo.

Recién en 1978, ya con más de 50 años, Charlie asumió el rol de vicepresidente de Berkshire Hathaway y su influencia en la empresa y en Warren Buffett, logró resultados exorbitantes. Unos USD 1.000 invertidos en 1978 en Berkshire Hathaway hubieran resultado en USD 3.962.820 en 2022.

A lo largo de los años, sus ideas y comentarios han resonado a lo largo de la industria financiera. Las asambleas anuales de Berkshire Hathaway se transformaron en un momento folklórico donde inversores de todas partes del mundo escuchaban atentamente como Charlie y Warren hacían sentido de sus inversiones y de lo que estaba ocurriendo ​en los mercados financieros.
Creo que muy poco de las ideas de Charlie Munger llegan a esta región del mundo.

Les comparto 6 enseñanzas que nos dejó este gran inversor:

: INVERTIR EN EMPRESAS DE CALIDAD :

“Over the long term, it’s hard for a stock to earn a much better return than the business which underlies it earns. If the business earns 6% on capital over 40 years and you hold it for that 40 years, you are not going to make much difference than a 6% return – even if you originally buy it at a huge discount. Conversely, if a business earns 18% on capital over 20 or 30 years, even if you pay an expensive-looking price, you’ll end up with one hell of a result” 1

Charlie siempre sostuvo que hace sentido pagar un precio superior por una empresa de calidad. En vez de comprar una empresa en problemas y esperar que haya un cambio, Charlie intentó invertir en empresas que tengan un alto retorno sobre el capital invertido. En el largo plazo, si una empresa logra invertir su capital disponible a una tasa superior a la de su costo de capital, la empresa está creando valor. Si no la hace, cada minuto que pasa la empresa está destruyendo valor para el accionista.

La cita “a great business at a fair price is superior to a fair business at a great price” 2es atribuida normalmente a Buffett, pero fue Charlie quien realmente lo dijo. Las buenas empresas normalmente tienen valuaciones más altas que el promedio, pero hace sentido pagar por la calidad.

: NO DIVERSIFICAR SI NO ES NECESARIO : 

“(Modern investment management students) learn that the whole secret of investment is diversification, that is the mantra. They’ve got it exactly backward. The whole secret of investment is to find places where it’s safe and wise to non diversify. It’s just that simple. Diversification is for the know-nothing investor, it’s not for the professional.” 3

Cuando hablamos de invertir en acciones a largo plazo, mucho se habla de los beneficios de la diversificación. Charlie creía que la diversificación es algo fácil de obtener y que sirve para aquellos inversores no profesionales, los cuales pueden diversificar a través de un índice como el S&P 500 y también en el momento en el cual invierten, mediante compras programadas.

En cambio, el inversor profesional -por ejemplo, un portafolio manager de un fondo de inversión- debería buscar oportunidades donde tiene las chances a su favor y concentrar allí sus inversiones.

Los datos apuntan a que ​los beneficios de diversificación ya no mejora​n ​cuando incrementamos ​m​as allá de 25 acciones, y sin embargo, cada nueva inversión significa una empresa más a la cual seguir, estudiar y entender.

A su vez, cuantas más acciones tengamos más parecido va ser el rendimiento al de los índices, con lo cual no hace sentido el costo mental ni transaccional implícito.

: TENER PACIENCIA :
“The big money is not in buying or selling, but in the waiting.” 4

Charlie siempre sostuvo que la primera regla para lograr el interés compuesto es no interrumpir innecesariamente la inversión y que no se necesita ser brillante para hacer dinero invirtiendo en los mercados financieros, sino tener un horizonte temporal más largo que el resto. No podemos controlar la dirección del mercado, pero sí podemos controlar nuestras expectativas. La forma más fácil de aumentar la probabilidad de éxito es alargar el plazo de la inversión.

Fuente: Brian Feroldi ebook

: SER TEMPERAMENTAL :

“If you’re not willing to react with equanimity to a market price decline of 50% two or three times a century, you’re not fit to be a common shareholder and you deserve the mediocre result you’re going to get.” 5

Morgan Housel, autor de The Psychology of Money, opina que la volatilidad de las acciones es el “precio” que los inversores deben pagar si quieren lograr buenos retornos en el largo plazo. Charlie compartía esta mentalidad y confiaba que había que pagar este precio. Opinaba que hay inversores muy inteligentes, pero que no logran sus objetivos de inversión por su falta de temperamento al enfrentarse a la volatilidad.

: INVERTIR DENTRO DE TU CÍRCULO DE COMPETENCIA :

“We have three baskets for investing: yes, no, and too tough to understand.” 6

Charlie no tenía problemas en dejar pasar inversiones si es que no entendía el negocio. En un mundo donde recibimos nuevas ideas de inversión continuamente, esta cualidad se vuelve muy valiosa.

Otra característica interesante que tenía Charlie era invertir los problemas difíciles; pensarlos al revés. De esta forma, en vez de buscar razones por las cuales invertir en una empresa, a veces es mejor buscar las razones por las cuales no tiene sentido invertir. El hecho de no entender del todo la empresa ya era un motivo válido para Charlie.

: APRENDER CONTINUAMENTE :

“Spend each day trying to be a little wiser than you were when you woke up.” 7

Charlie ​Munger y Warren ​Buffett son conocidos por dedicar mucho tiempo de cada día a simplemente sentarse a leer y pensar, algo que es infrecuente en el mundo empresarial de hoy en día. 

Un cuento interesante es cuando una mala cirugía lo dejó ciego de un ojo, con el potencial de quedar totalmente ciego algún día. Frente a esta situación, la respuesta de Charlie fue “It’s time for me to learn Braille!”. Una demostración de su optimismo y su obsesión con aprender, cada día que vivió.

Charlie Munger ha sido admirado no solo por sus habilidades como inversor, sino también por su enfoque de vida integral y su ética.

Asamblea anual de Berkshire Hathaway , Omaha 2019. Crédito: Reuters.

Charlie Munger (1924 – 2023) Q.E.P.D.

Ec. Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com

______________________

1. A largo plazo, resulta difícil que una acción obtenga un rendimiento mucho mejor que el negocio que la respalda. Si el negocio genera un 6% de rendimiento sobre el capital durante 40 años y lo mantienes durante ese periodo, no lograrás obtener mucho más que un rendimiento del 6%, incluso si inicialmente lo compras con un gran descuento. En cambio, si un negocio genera un 18% de rendimiento sobre el capital durante 20 o 30 años, incluso si pagas un precio que parece caro, terminarás con un resultado extraordinario.

2. Un gran negocio a un precio justo es superior a un negocio regular a un precio excelente.

3. El verdadero dinero no está en comprar o vender, sino en la espera.

4. Si no estás dispuesto a reaccionar con ecuanimidad ante una disminución del 50% en el precio del mercado dos o tres veces por siglo, no estás capacitado para ser un accionista común y mereces el resultado mediocre que obtendrás

5. Tenemos tres categorías para invertir: sí, no y demasiado difícil de entender.

6. Los estudiantes modernos de gestión de inversiones aprenden que todo el secreto de la inversión es la diversificación, ese es el mantra. Lo tienen completamente al revés. Todo el secreto de la inversión es encontrar lugares donde sea seguro y sabio no diversificar. Es tan simple como eso. La diversificación es para el inversor que no sabe nada, no para el profesional.”

7.Pasa cada día tratando de ser un poco más sabio de lo que eras cuando te despertaste.

8. ¡Es tiempo de que aprenda Braille!

Rebalanceo: La clave para generar resultados en el tiempo sin asumir mayores riesgos

El éxito de una inversión financiera depende en parte de las circunstancias del mercado y en parte de la estrategia aplicada. Aún con estrategias pasivas es importante la revisión de la misma en el largo plazo, para asegurar que cumpla con los objetivos definidos y se ajuste al riesgo tolerado.


La diversificación es el proceso de distribuir las inversiones en varios tipos de activos, buscando aumentar la probabilidad de que el portafolio pueda sobrellevar la volatilidad de los mercados. La asignación de activos (asset allocation) es la selección de una combinación apropiada y pesos relativos de los diferentes tipos de activos, divisas y zona geográficas en un portafolio de inversión, según el perfil de riesgo del inversor.​

Debido al desarrollo normal de los mercados, los porcentajes definidos en la asignación de activos va cambiando en el tiempo, generando desequilibrios. El rebalanceo consiste en devolver a la cartera la asignación de activos original, según el perfil de riesgo que se había definido y los objetivos de la inversión.

La diversificación no funciona sin una asignación de activos coherente y a su vez ésta no funciona sin un seguimiento y rebalanceo, es necesario llevar a cabo las tres acciones conjuntamente para una correcta planificación financiera. La planificación financiera no es un evento único en el tiempo, sino un proceso que debe ser revisado y corregido en la medida de que surja nueva información o cambien las circunstancias.

¿Por qué es tan importante rebalancear?

En primer lugar, la importancia radica en mantenerse fiel al portafolio definido. No rebalancear hace que el portafolio se vaya transformando y deformando, pudiendo convertirse en uno que no cumple con el perfil de riesgo o los objetivos del inversor.

Por otra parte, está ampliamente demostrado lo difícil que es encontrar el “timing” perfecto del mercado para entrar y salir de los activos en el momento más conveniente. El rebalanceo constante en el tiempo, si bien no asegura una mejor rentabilidad, supone dejar de lado las emociones y no guiarse por modas o tendencias sino comprometerse a cumplir con el plan de inversión definido, apuntando a que la volatilidad del portafolio esté siempre en el rango tolerado por el inversor. 


¿Cuándo debemos rebalancear?
Hay distintos criterios para llevar a cabo el rebalanceo, siendo el más frecuente el criterio temporal, aquel por el cual cada determinado tiempo se revisa la cartera y se la compara con el plan inicial para llevar a cabo los ajustes correspondientes. Aquí hay que tener en cuenta que los cambios a realizar justifiquen los costos de las transacciones e impuestos asociados para que el rebalanceo tenga sentido y no perjudique la rentabilidad de la cartera.
Otro criterio comúnmente utilizado es el porcentual, este es un poco más complejo y a su vez preciso que el anterior, implica que cada vez que un tipo de activo exceda en determinado porcentaje la asignación definida (generalmente 5% o 10%) se haga el rebalanceo.


¿Cómo se rebalancea?
La forma intuitiva es vender lo que esté por encima del porcentaje asignado inicialmente a determinado tipo de activo para, con esos fondos, comprar lo que esté por debajo y así volver al plan de inversiones definido inicialmente.
Otra alternativa sería realizar un nuevo aporte de capital y distribuirlo en las clases de activos existentes de manera de llevar los porcentajes de cada uno hacia la idea original. Cabe destacar que estas formas de rebalanceo no son excluyentes entre sí, sino que pueden perfectamente complementarse.


Por último, ¿por qué es mejor estar correctamente balanceado, que defensivo?
Las decisiones de asignación de activos debidamente diversificadas tienen mayor probabilidad de éxito en una amplia gama de escenarios de mercado, comparadas con tratar de adivinar un desenlace específico del mercado y luego invirtiendo acorde a que el mercado se comporte de esa manera.

El rebalanceo devuelve a la cartera la asignación de activos definida en un inicio, acotando el componente emocional de las decisiones.

“The beauty of periodic rebalancing is that it forces you to base your investing decisions on a simple, objective standard.

Benjamin Graham

Cra. Elisa Chiarino

Banca Privada
echiarino@paullier.com

El Perfil y La Estrategia

Invertir es un proceso complejo que va más allá del análisis de números y rendimientos. La psicología juega un papel crucial en la toma de decisiones: experiencias y factores emocionales inciden sobre nuestra aversión al riesgo, definiendo así, nuestro Perfil.

Si bien muchos pueden analizar los datos de una empresa y evaluar si es una buena inversión, no todo el mundo puede tolerar estar invertido en ella, con las fluctuaciones que pueda tener su valuación.

Nuestro comportamiento y nuestros objetivos definen el Perfil de riesgo, y éste debe definir nuestra Estrategia, eso es, la composición de nuestro Portafolio de inversión.

EL PERFIL DE RIESGO

El “Perfil de riesgo” del inversor resume su disposición y capacidad para asumir riesgos. Este puede variar a lo largo de los años, según experiencias, o según cual sea el objetivo con ese capital ahorrado. Quizás tengamos tolerancia a la volatilidad, pero vamos a necesitar esos fondos en el corto plazo, entonces no tiene sentido asumir mas riesgo; o por el contrario, puede que estemos armando un portafolio para el largo plazo pero las fluctuaciones de precio nos afectan, y preferimos algo de menor retorno y menor volatilidad.

En el sector financiero suelen utilizarse cuestionarios que ayudan al asesor a interpretar cual es el perfil de cada cliente, y por tanto, poder ofrecerle un portafolio acorde.

En Uruguay, el regulador -Banco Central- exige a las instituciones financieras asignar un Perfil y Estrategia a cada cliente, y monitorear que ésta no se desvíe, es decir, que no invierta con un riesgo mayor al que está dispuesto a tolerar. Con esto se busca proteger al inversor, que a veces no tiene conocimiento de los riesgos asociados a cada inversión, y simplemente confía en su asesor, o en algún amigo, y cualquiera de ellos puede tener las mejores intenciones, pero una aversión al riesgo distinta de la suya. Nosotros hemos definido cuatro Perfiles de riesgo, cada uno con su Estrategia, en los cuales categorizamos a los clientes: Conservador, Moderado, Dinámico, y Crecimiento.

LA ESTRATEGIA DE INVERSIÓN

Cuando hablamos de Estrategia nos referimos a cómo distribuimos el portafolio entre las diferentes clases de activos; que porcentaje invertimos en acciones, en bonos, en inversiones alternativas y/o money market.

Si bien dentro de cada categoría puede haber activos más o menos riesgosos (por ejemplo, no es lo mismo comprar acciones del S&P 500 que de 1 empresa pequeña), normalmente las Estrategias Conservadoras están asociadas a una mayor proporción de bonos de buena calidad crediticia y efectivo, y las Estrategias que denominamos “Crecimiento” se asocian con una mayor proporción de acciones.

Como hemos comentado en nuestro artículo “¿Llegó el momento de la Renta Fija?” las circunstancias del mercado cambian, y los porcentajes que se asignan a los distintos tipos de activos pueden también sufrir modificaciones. De todas formas, siempre se mantendrán diferencias relativas, entre las distintas Estrategias.


Estrategia Conservadora: Prioriza la conservación del capital y la liquidez por sobre la rentabilidad. Está centrada en Bonos de buena calificación crediticia (con grado inversor o mejor), Fondos de Renta fija, y Letras de Tesorería.


Estrategia Moderada: Prioriza la conservación del capital por sobre la rentabilidad, pero con una perspectiva de mediano o largo plazo, tolerando variaciones en el corto plazo. Abarca variedad de instrumentos, entre ellos Bonos, Fondos de Renta fija, Fondos de Acciones, Letras de Tesorería, etc.

Estrategia Dinámica: Prioriza la rentabilidad de largo plazo, admitiendo volatilidad en el corto plazo, así como inversiones de menor liquidez. Abarca amplia variedad de instrumentos financieros, con foco en Acciones, Commodities, Bonos y Fondos que inviertan en estas categorías.


Estrategia Crecimiento: Su objetivo es maximizar el crecimiento del capital a largo plazo, con una rentabilidad igual o superior al mercado accionario, tolerando la volatilidad. Admite todo tipo de instrumentos; normalmente tendrá foco en Acciones, Fondos de acciones, balanceados, o de alternativos, así como Opciones o Futuros.

Una estrategia no es mejor o peor que otra, sino que es adecuada o no, para cada inversor, en cada etapa de su vida. Es tanto o más importante discernir cual es el Perfil de inversión de nuestro cliente, como lo es analizar y seleccionar los mejores activos dentro de cada categoría, y los porcentajes de asignación según cada estrategia.

Ec. Veronica Vazquez

vvazquez@paullier.com

FOTO: Carolina Vilaró Vera @caritovilaro

El poder de No hacer nada.

Creo que el inversor ideal debería tener varias cualidades. Por un lado, contar con un conocimiento básico de matemática, estadística y probabilidad. También conocer sobre la historia y sobre cómo funciona el mundo de hoy en día. Además, entender sobre los mercados financieros y sobre los distintos retornos y riesgos asociados a cada clase de activo.

Pero por otro lado -y seguramente la cualidad más importante-, necesita dominar su propio comportamiento; saber manejar las emociones. Peter Lynch una vez comentó que “al final del día, no es el mercado de valores y ni siquiera las propias empresas las que determinan el destino de un inversor; es el inversor.”

Seguramente estemos en el mejor momento en la historia para ser un inversor individual. Gracias a los avances de la industria financiera, hoy se ha democratizado el acceso a las inversiones, se han incrementado la cantidad de productos disponibles y los costos han disminuido dramáticamente. A su vez, el acceso a la información está al alcance de la mano. Pero esta facilidad de inversión es un arma de doble filo.

En un mundo donde hay abundancia de información, infinitas alternativas de inversión y donde es muy fácil transaccionar, lo más importante es lograr separar el ruido y las emociones para tomar buenas decisiones de inversión. ¿Pero cómo? Tal vez, dominando el sesgo de acción.

Encontramos una buena comparación en los goleros de fútbol.
Un estudio publicado en la Revista de Psicología Economica (2007), muestra como a pesar de que tienen más probabilidad de atajar un penal si se quedan quietos en el centro, en el 94% de los casos no lo hacen, ya que están incentivados a actuar.
Pueden leer más aquí

El sesgo de acción es la presión emocional de “hacer algo” frente a hechos relevantes. Con la abundancia y velocidad de la información, la realidad es que caemos en la trampa de que está pasando algo relevante todos los días y por ende, “debemos actuar”. Como las inversiones generalmente tienen precios diarios o en tiempo real, los movimientos de los activos pueden presionarnos a actuar. Esto no sucede con activos privados donde no hay una cotización todos los días, como una empresa privada o un inmueble.

Es muy difícil evitar este sesgo, ya que no hacer nada es contraintuitivo. En muchas áreas te premian por actuar, pero no en el mundo de inversiones. Si querés mejorar tu estado físico, tenés que moverte. Si querés mejorar en un deporte o instrumento musical, tenés que practicar. Pero si querés mejorar como inversor seguramente lo mejor es no hacer nada

Este slogan resume la idea en pocas palabras.

*Tomado de FUNDSMITH, una gestora de fondos de inversión del Reino Unido enfocada en acciones.

Un tipo de sesgo de acción es el FOMO (por sus siglas en inglés “Fear Of Missing Out”). Esto es cuando tomamos decisiones emocionales, sobrevalorando el potencial de una nueva idea de inversión, y muchas veces pagando un precio más alto para no “quedarnos afuera”.

En un mundo en el cual las nuevas ideas de inversión son compartidas rápidamente, como la inteligencia artificial o las criptomonedas, no tener miedo de perderse de una inversión es muy importante. Esto es más difícil de lograr cuando escuchamos cuentos de como otros inversores están ganando mucho con alguna inversión puntual, y no nos queremos quedar afuera de la oportunidad. 

Algo que puede ayudar es tener claro nuestro objetivo. Una acción puede estar apreciándose exponencialmente, pero el mercado accionario es una misma cancha donde juegan distintos tipos de jugadores. Tal vez los compradores de esta acción tengan un horizonte de inversión de corto plazo. Lo importante es tener claro nuestro propio horizonte de inversión, y no confundir señales de otros jugadores del mercado que capaz tienen un horizonte distinto al nuestro. Tener un plan y automatizar nuestras inversiones puede ayudar tambien.

Una buena inversión no se trata necesariamente de tomar buenas decisiones.
Se trata de no cometer errores constantemente.

Morgan Housel

Tener paciencia y resistirnos a la tentación de tomar acciones innecesarias no significa no actuar nunca. Warren Buffett, es un buen ejemplo. Hay una buena comparación que dijo una vez, que invertir es como un partido de béisbol en el cual no te penalizan por quedarte quieto si la pelota no viene directo al bate; donde podes esperar la oportunidad. Buffett es conocido por pensar, analizar y comparar inversiones por mucho tiempo, pero cuando encuentra una inversión donde cree que tiene las chances a su favor, invierte decididamente: las oportunidades vienen infrecuentemente. Cuando llueve oro, saca el balde, no el colador.

La industria financiera se ha transformado en un arma de doble filo, en el cual si logramos controlar nuestras emociones, es el mundo ideal de inversión.

“(El Mercado) no te paga por la actividad, solo te paga por tener razón.”

Warren Buffett

Manuel Bordaberry

mbordaberry@paullier.com

Invertir con Impacto

En la actualidad los inversores son cada vez más conscientes de la importancia de apoyar a empresas que además de rentabilidad económica, consideren factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por su sigla en inglés) para desarrollar su negocio.
Las tambien denominadas inversiones responsables, se definen como una estrategia y práctica para incorporar los mencionados factores en las decisiones de inversión y se enmarcan en los Principios de Inversión Responsable (PRI) definidos por las Naciones Unidas. Este organismo busca diseñar un “mapa de ruta” para lograr mercados sostenibles que contribuyan a la prosperidad del mundo en su conjunto.

¿Por qué surge este movimiento?

En primer lugar, los factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) pueden afectar el rendimiento de las inversiones, ya que forman parte de los riesgos de las empresas y pueden representar un alto costo a futuro. A modo de ejemplo, estos son algunos de los riesgos que se buscan mitigar:

AmbientalesSocialesGobierno Corporativo
Cambio climático, mala gestión de residuos, agotamiento de los recursos, contaminación.Violación de derechos humanos, trabajo infantil, formas modernas de esclavitud, malas condiciones laborales.Corrupción o sobornos, discriminación, maquillaje contable, evasión fiscal.

Los inversores actualmente buscan mayor transparencia respecto a cómo se invierte su dinero; las inversiones que contemplan estos aspectos son parte de la demanda del mercado.

Tambien los Gobiernos y autoridades se preocupan cada vez más por la consideración de factores ESG. Un ejemplo de esto es el “Acuerdo de Paris” firmado por 196 países, que entró en vigencia en 2016, con el objetivo de reducir el calentamiento global. Esto implica que los países inviertan y promuevan inversiones que les permitan cumplir con dichos compromisos.

¿Qué herramientas tenemos como inversores?

Así como existen calificadoras de riesgo que evalúan empresas y países y asignan un rating a las emisiones de bonos, hay tambien varias empresas que miden y asignan puntajes de ESG. Usualmente los puntajes van de 0 a 100, mayor puntaje implica mejor desempeño en estos aspectos.

En términos de normativa, en 2021 la Unión Europea estableció el marco regulatorio SFDR (Sustainable Finance Disclosure Regulation), con el objetivo de que se proporcione a los inversores, información más clara y transparente, sobre cómo los productos financieros contemplan los criterios de ESG.

Los Fondos de Inversión incorporan esta normativa catalogando sus productos en 3 niveles:

  • Artículo 6: “sin objetivos de sostenibilidad”. Es decir, productos de inversión que no consideran riesgos ESG o que se declaran expresamente como “no sostenibles”.
  • Artículo 8: que “promueven iniciativas sociales y ambientales junto con los objetivos de resultados tradicionales”. Esto quiere decir que, a pesar de no contar con un objetivo sostenible específico o definido, sí buscan promover las llamadas características ESG.
  • Artículo 9: “con objetivos explícitos de sostenibilidad”. Son todos aquellos productos de inversión que cuentan con un claro objetivo de sostenibilidad que deberán reflejar, así como la forma en la que se está buscando conseguirlo.

La calificación de cada producto se puede ver en el folleto del mismo o la página web del Fondo.

¿Cómo afecta todo esto a nuestras decisiones de inversión?

La principal ventaja como inversores es, mayor información para la toma de decisiones. Se destaca la transparencia como el punto más relevante. El conocimiento nos permite alinear nuestras inversiones con nuestras prioridades.
A su vez, los negocios sostenibles suelen mejorar sus procesos internos y externos, optimizar recursos, gestionar riesgos. Se consolida y logra impactar positivamente a toda la sociedad.

El siguiente gráfico muestra la evolución del índice S&P junto con la de S&P ESG. Este último es un índice ponderado por capitalización de mercado, que busca medir el desempeño de empresas que cumplen con criterios de sustentabilidad, manteniendo ponderaciones de grupos industriales similares a las del S&P 500.

Verde: S&P 500 ESG
Azul:   S&P 500

Cabe mencionar que si bien hay muchos estudios que afirman que las prácticas ESG tienen una correlación positiva con los resultados de las empresas en el largo plazo, el enfoque aplicado en los mismos varía y no hay una relación directa que se refleje en los precios de sus acciones, sino que depende del mercado en el cual operan. Sí podemos afirmar que en diversos sectores, el cumplimiento de normas de ESG reduce el riesgo del negocio y coloca a la empresa en una posición más competitiva respecto a aquellas que no cumplan con dichas normas.

“No hay diferencia entre un pesimista que dice: ‘..es inútil, así que no te molestes en hacer nada‘, y un optimista que dice ‘No es necesario hacer nada, todo va a estar bien’. En ambos casos, nada sucede.”

Yvon Chouinard, fundador y CEO de Patagonia (compañía que incorpora la sustentabilidad desde su misión)

Cra. Elisa Chiarino

Banca Privada

echiarino@paullier.com